La cocina de Sarasanegro está basada en el producto local: pescados, frutos de mar, verduras, frutas, hongos. Esta elección no es azarosa: se evita el proceso de conservación y, por ende, se trabaja con productos siempre frescos. No se descartan aquéllos provenientes de otras zonas si la calidad de los mismos lo amerita: quesos de Tandil, centolla y langostinos del sur, salmón de Chile, entre otros.
Además de la preferencia por el producto local, este restaurante de cocina de autor, que apuesta a la innovación, se define por la experimentación y el respeto hacia el producto. La revalorización de los ingredientes da el presente cuando sabores y aromas son identificados siempre en el primer bocado de cada preparación.

